Hispaniola es Haití.

Wilson Isidor y la visión de un Haití unificado
Posición de ITIYAyiti sobre el orgullo nacional, la unidad de la isla y la cooperación entre dos pueblos soberanos
Wilsonn Telimo Lwi
Presidente de ITIYAyiti
KÒTAKÒT por un Haití autónomo
Declaración pública
Tras la victoria por 4–1 de la selección nacional de fútbol de Haití frente a la República Dominicana, el delantero Wilson Isidor, autor de dos goles, pronunció una frase que generó numerosas reacciones: «Hispaniola es Haití. Haití está aquí».
Estas palabras fueron pronunciadas en medio de la emoción de una victoria deportiva, ante un público que incluía a numerosos aficionados haitianos. Despertaron un sentimiento de orgullo entre muchos haitianos, pero también suscitaron preocupaciones sobre la soberanía dominicana.
Mi posición y la de ITIYAyiti deben expresarse claramente: valoramos el apego de Wilson Isidor a sus raíces haitianas, su valentía, su actuación y su capacidad para llevar alegría al pueblo haitiano.
Podemos interpretar su declaración como una afirmación simbólica de la presencia, la dignidad y la visibilidad de Haití en la isla. Sin embargo, no debemos utilizarla para promover la anexión, la invasión, la violencia o la desaparición de la República Dominicana.
Unificar Haití, según la filosofía de ITIYAyiti, significa reconstruir Haití, reunir a los haitianos y buscar un futuro en el que los dos pueblos que comparten la isla puedan vivir KÒTAKÒT —lado a lado— en paz, igualdad, respeto y cooperación.
Una victoria que trasciende el terreno de fútbol
La victoria por 4–1 fue un gran momento deportivo. Wilson Isidor marcó dos goles y contribuyó al dominio de los Granaderos.
En un contexto en el que el pueblo haitiano enfrenta inseguridad, debilitamiento institucional, desplazamientos de población y graves dificultades económicas, una victoria como esta ofrece un respiro de esperanza. Da visibilidad a la bandera haitiana, presenta a la juventud un ejemplo de disciplina y rendimiento, y recuerda al mundo que Haití continúa siendo capaz de producir talento y excelencia.
Le decimos a Wilson Isidor: felicitaciones por su actuación, por su compromiso y por el orgullo que ha demostrado hacia el país de sus antepasados. Continúe representando los colores de Haití con dignidad. Continúe sirviendo de puente entre las generaciones, entre la diáspora y el país, y entre el deporte y la conciencia nacional.
No obstante, un liderazgo responsable debe distinguir la emoción deportiva de un programa político o de una reclamación territorial. Las palabras pronunciadas por un atleta durante una celebración entusiasta no se convierten automáticamente en la política exterior de un Estado.
La Federación Haitiana de Fútbol presentó la celebración como una manifestación del apego de Wilson Isidor a sus raíces. Según la información publicada en la prensa, la Embajada de Haití en la República Dominicana reafirmó su respeto a la soberanía dominicana. Esta distinción es importante.
Lo que significan Haití e Hispaniola
La isla, conocida comúnmente como Hispaniola o La Española, comprende actualmente dos estados soberanos: la República de Haití y la República Dominicana. Cada uno posee su propia Constitución, sus instituciones, su población y sus fronteras internacionalmente reconocidas. Esta es una realidad jurídica y diplomática que no debemos ocultar.
Al mismo tiempo, el nombre Haití posee una profundidad histórica que trasciende las divisiones administrativas actuales. Procede de la herencia indígena de la isla y conserva la memoria de un espacio natural y humano que existía antes de las divisiones coloniales.
Cuando algunos haitianos declaran que «toda la isla es Haití», pueden estar expresándose en un sentido histórico, cultural o simbólico. Sin embargo, un significado simbólico no debe presentarse como si anulara la soberanía de otro pueblo.
Por esta razón, defiendo una interpretación que construya puentes: la declaración de Wilson Isidor puede recordarnos que Haití está presente, que Haití está vivo y que Haití tiene derecho a mantenerse con dignidad en la isla. No debe utilizarse para justificar el odio contra los dominicanos ni para un proyecto impuesto con el fin de modificar las fronteras actuales.
¿Qué es ITIYAyiti?
ITIYAyiti es un partido político nacional centrista. Busca reunir a personas de diferentes tendencias políticas y sectores sociales en torno al Estado de derecho, la justicia, la soberanía y el interés general.
En nuestra filosofía, el nombre ITIYAyiti evoca una imagen particular: Haití parece estar al revés y nuestra responsabilidad consiste en ayudar a colocar nuevamente al país en la posición correcta.
La fórmula establecida en el artículo 2 de nuestros estatutos es:
«Itiyayistas Unidos en Todas Partes para Unificar Haití».
En criollo haitiano:
«Itiyayis Toupatou Ini pou Younifye Ayiti».
La palabra **«toupatou»**, que significa «en todas partes», destaca la presencia de los haitianos en todos los departamentos, municipios, secciones comunales y en toda la diáspora.
La palabra «ini», que significa «unidos», exige una acción colectiva.
La palabra **«younifye»**, que significa «unificar», requiere que reparemos los vínculos rotos y ayudemos al país a recuperar una dirección común.
Unificar Haití no significa obligar a todas las personas a pensar de la misma manera. Tampoco significa permitir que un grupo absorba a todas las demás organizaciones.
Unificar Haití significa crear un marco en el que las diferencias puedan seguir existiendo, mientras el Estado de derecho, la justicia y los objetivos nacionales sirvan de fundamento común.
El significado de «Unificar Haití»
En un primer nivel, unificar Haití significa reunir a los haitianos.
El país está dividido por las clases sociales, las afiliaciones políticas, las regiones, el color de la piel, la religión, la lengua, el lugar de residencia y los intereses económicos. Ningún proyecto nacional puede triunfar sin reducir estas divisiones.
En un segundo nivel, unificar Haití significa restaurar las capacidades del Estado: la seguridad, la justicia, la educación, la agricultura, la administración pública, las elecciones creíbles y los servicios esenciales.
Un país que no puede proteger a sus ciudadanos, controlar su territorio o rendir cuentas a su población permanece fragmentado, incluso cuando sus fronteras están claramente trazadas en un mapa.
En un tercer nivel, la idea de un Haití unificado abre el camino hacia una visión regional.
Haití y la República Dominicana comparten la misma isla, el mismo medio ambiente, importantes intercambios económicos, movimientos migratorios, vínculos familiares y diversos desafíos en materia de seguridad.
La contaminación, las epidemias, el cambio climático, la trata de personas, el comercio ilegal y los desastres naturales no siempre se detienen en las fronteras nacionales. Por consiguiente, ambos pueblos necesitan mecanismos sólidos de cooperación.
Es en este sentido que podemos hablar de la unificación de la isla: no mediante la imposición de un Estado único, sino a través de la construcción de un espacio de cooperación en el que dos Estados soberanos se comprometan a proteger la vida, la dignidad, el trabajo, el medioambiente y la paz.
Cualquier paso que vaya más allá de esta cooperación deberá basarse obligatoriamente en la voluntad libre, democrática e informada de ambos pueblos, respetando plenamente el derecho internacional.
KÒTAKÒT como método político
El artículo 6 de los estatutos de ITIYAyiti identifica la educación, la justicia, la agricultura y KÒTAKÒT como instrumentos esenciales para la reconstrucción del país.
KÒTAKÒT significa:
«Konbit pou Òganize Toupatou pou Ayiti Kanpe epi Òne Tèritwa».
En español:
«Movilización colectiva para organizarse en todas partes, con el fin de que Haití se levante y honre su territorio».
Esto no constituye un llamado a la guerra. Es un método de organización, cooperación y responsabilidad.
KÒTAKÒT también significa mantenerse lado a lado como iguales. Promueve una cooperación en la que ninguna parte absorba a la otra y en la que nadie intente eliminar la identidad del pueblo vecino.
Cuando aplicamos este principio a las relaciones entre Haití y la República Dominicana, exige respeto mutuo, diálogo, verdad histórica y mecanismos que permitan resolver las controversias sin recurrir a la violencia.
Seis principios para una visión responsable de la isla
1. Soberanía
Reconocer legalmente a Haití y a la República Dominicana como dos Estados soberanos.
2. Paz
Rechazar la invasión, la anexión, las amenazas, el odio y la violencia entre ambos pueblos.
3. Dignidad
Combatir la discriminación, el racismo, las deportaciones arbitrarias y los malos tratos a ambos lados de la frontera.
4. Cooperación
Trabajar conjuntamente en materia de comercio, protección ambiental, salud pública, migración, seguridad y gestión de desastres.
5. Verdad
Enseñar la historia de la isla desde múltiples perspectivas, sin propaganda y sin borrar el sufrimiento de ninguno de los dos pueblos.
6. Consentimiento democrático
No imponer jamás una nueva estructura política sin el consentimiento libre e informado de ambos pueblos.
El programa de ITIYAyiti y la reconstrucción nacional
El artículo 3 de los estatutos establece la identidad nacional centrista de ITIYAyiti.
El centrismo no implica la ausencia de convicciones. Significa buscar el equilibrio, rechazar los extremos políticos y priorizar las soluciones prácticas por encima de las etiquetas y los conflictos ideológicos.
El artículo 5 presenta la visión de un Haití autónomo. Esta autonomía exige que el país posea la capacidad de producir, educar, administrar, proteger y negociar sin renunciar a su dignidad.
El artículo 8 promueve la unidad de los haitianos en torno a valores morales compartidos.
Los valores KEPVET —creatividad, equidad, patriotismo, voluntariado, integridad y transparencia— ofrecen un marco para pasar de los lemas a resultados verificables.
- Creatividad: desarrollar soluciones adaptadas a las realidades locales, en lugar de copiar modelos extranjeros sin una reflexión adecuada.
- Equidad: garantizar a los ciudadanos un acceso justo a las oportunidades, los servicios y la representación.
- Patriotismo: servir al país sin convertir el amor por Haití en odio hacia otros pueblos.
- Voluntariado: poner el tiempo y las capacidades personales al servicio de la comunidad.
- Integridad: cumplir con lo prometido y rechazar la corrupción y la manipulación.
- Transparencia: publicar los objetivos, los recursos, las decisiones y los resultados.
Los estatutos también abordan la selección de candidatos, las elecciones internas, las alianzas, la colaboración con el gobierno y la representación de la diáspora.
Esto demuestra que unificar Haití no es únicamente una cuestión emocional. Requiere reglas, organización, responsabilidad y participación de las personas que viven tanto dentro como fuera del país.
Un programa de cooperación para toda la isla
Si queremos transformar el mensaje de unidad en una política pública seria, debemos proponer acciones que mejoren la vida de las poblaciones a ambos lados de la frontera.
Por esta razón, proponemos:
- crear un consejo permanente de diálogo ciudadano que incluya a jóvenes, mujeres, trabajadores, empresarios, universidades y organizaciones defensoras de los derechos humanos de ambos países;
- desarrollar programas bilingües e interculturales relacionados con el criollo haitiano, el español, la historia y los derechos humanos;
- establecer mecanismos transparentes en materia laboral, comercial y migratoria para proteger a las personas contra la explotación;
- poner en marcha proyectos conjuntos sobre cuencas hidrográficas, deforestación, agricultura, agua y preparación ante los desastres;
- adoptar protocolos para combatir la trata de personas y el tráfico de armas y drogas sin criminalizar a toda una nacionalidad;
- utilizar el fútbol, la música, la educación y los intercambios juveniles como instrumentos de diplomacia entre los pueblos;
- crear mecanismos independientes para documentar la discriminación, la violencia fronteriza y las violaciones de los derechos humanos.
Lo que apoyamos de la declaración de Wilson Isidor
Apoyamos su orgullo.
Apoyamos su apego a sus raíces.
Apoyamos el mensaje que envía a todos los jóvenes de la diáspora: una persona puede vivir en el extranjero, crecer en otro sistema y seguir llevando a Haití en su corazón.
Apoyamos la visibilidad que se le ofrece a un pueblo que, con demasiada frecuencia, es presentado únicamente a través de noticias relacionadas con crisis y dificultades.
También apoyamos la idea de que Haití no debe permanecer al revés. Haití debe levantarse nuevamente, organizarse, defender a sus ciudadanos y contribuir al futuro de la isla como un socio capaz y digno.
Sin embargo, no apoyamos una interpretación que exija la desaparición de la República Dominicana o su sometimiento al control haitiano. Esto no es necesario para la visión de ITIYAyiti.
La fuerza de nuestro proyecto reside en su capacidad para unir sin obligar, organizar sin destruir y defender el patriotismo sin promover el chovinismo.
Mensaje a Wilson Isidor
Wilson Isidor:
Lo felicitamos por sus dos goles y por la victoria que ayudó a lograr para Haití. Valoramos el amor que ha demostrado por sus raíces.
Usted ha llenado de orgullo a numerosos haitianos, tanto dentro del país como en toda la diáspora.
Conserve ese orgullo. Continúe llevando la bandera haitiana con respeto. Utilice su influencia para animar a los jóvenes a trabajar, aprender, organizarse y creer en sus propias capacidades.
Sus palabras han abierto un debate que trasciende ampliamente el fútbol:
¿Cómo puede Haití volver a ser verdaderamente Haití?
¿Cómo podemos recuperar nuestra dignidad sin quitarles la dignidad a los demás?
La respuesta de ITIYAyiti consiste en unificar Haití: reunir al pueblo, reconstruir las instituciones nacionales, integrar a la diáspora, promover la cooperación en toda la isla y ayudar al país a ponerse de pie.
Llamado final al pueblo haitiano
No debemos permitir que esta discusión se reduzca únicamente a una confrontación en torno a una sola frase. Debemos transformar la energía de esta victoria en educación, organización, participación cívica y trabajo productivo.
Un país no se levanta solo con las emociones. Se levanta a través de sus instituciones, la disciplina, la producción, la justicia y la participación de ciudadanos que asumen sus responsabilidades.
Invito a todos los haitianos, tanto dentro del país como en la diáspora, a participar en un debate nacional serio sobre la unificación de Haití.
Debemos definir qué deseamos reconstruir en nuestro país, qué clase de relación queremos establecer con nuestros vecinos y qué responsabilidades está dispuesto a asumir cada ciudadano.
Haití no necesita convertirse en una amenaza para otros pueblos para recuperar su fortaleza.
Haití debe convertirse en un Estado capaz de proteger a sus hijos, respetar a sus vecinos, negociar con dignidad y ofrecer soluciones.
Esto es lo que significa un Haití autónomo.
Itiyayistas Unidos en Todas Partes para Unificar Haití
KÒTAKÒT por un Haití autónomo
Nota sobre las fuentes y la precisión
La declaración atribuida a Wilson Isidor, la victoria por 4–1 de Haití, sus dos goles y las reacciones institucionales fueron reportados por varios medios de comunicación tras el partido.
Este artículo respalda una interpretación patriótica y simbólica de las palabras del jugador. No le atribuye un programa político detallado que él mismo no haya presentado.
Referencias públicas
- Le Tout au Pluriel, «Football : après le 4-1 d’Haïti, Wilson Isidor au cœur de la polémique en République dominicaine», 3 octobre 2026.
- Diario Libre, «Haití se desmarca de Wilson Isidor: embajada afirma respeto a la soberanía dominicana», 3 de octubre de 2026.
- HaïtiLibre, «L’île d’Hispaniola, c’est Haïti : la FHF veut clore la polémique», 4 octobre 2026.
- El Día, «Wilson Isidor, el goleador de Haití desata polémica por sus declaraciones sobre RD», 2 de octubre de 2026.
- Estatutos de ITIYAyiti, especialmente los artículos 2, 3, 5, 6, 8 y 83–92, así como las disposiciones relativas a la organización, las elecciones, las alianzas y la representación de la diáspora.
Wilsonn Telimo Lwi
Presidente de ITIYAyiti
KÒTAKÒT por un Haití autónomo







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